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Adios, impuesto al sol. Hola, autoconsumo.

La nueva normativa desarrollada por el ejecutivo entrante en esta legislatura va a poner fin al denominado impuesto al sol. En un decreto del año 2015 (Real Decreto 900/2015) se establecían una serie de criterios obligatorios para aquellos particulares que decidieran incorporar sistemas de autoproducción eléctrica.

Esta normativa en su momento fue muy criticada por amplios sectores económicos y los consumidores finales al entender que se coartaba la libertad individual para poder generar energía de una manera libre y poderla volcar a la red.

El efecto pernicioso que tuvo sobre el incremento de la energía fotovoltaica para generación doméstica fue devastador y ha producido que nuestro país se encuentre en situación de retraso profundo respecto a otros países del entorno.

Para poner en referencia la situación de España, que es el país que goza de una mayor insolación de toda la Unión Europea, la implantación de los paneles solares para generación eléctrica es aún una ínfima parte de la de Alemania, que al cambio tiene una escasa cantidad de luz solar.

Trabas administrativas que imponía el Real Decreto 900/2015

El objetivo aparente del anterior Real Decreto del año 2015 era impedir que aquellos particulares que lo desearan pudieran generar energía y cobrar por el excedente volcado a la red.

En concreto en las medidas del Real Decreto 900/2015 comenzaban por imponer un peaje por kilovatio-hora producido por los consumidores en instalaciones de tipo doméstico.

El llamado impuesto al sol constaba de dos partes. La primera era un término fijo que se relacionaba con la potencia contratada además de un término variable según la cantidad de energía que produjera el titular de la instalación.

Uno de los elementos que más polémica ha generado con el anterior real decreto es la prohibición de que los consumidores se agruparán en una sola instalación para generar su propia electricidad.

Este punto por ejemplo impedía que una comunidad de vecinos pudiera instalar un colector solar en la azotea del tejado de manera conjunta para su propio consumo y venta del excedente.

El siguiente punto que hacía menos viable plantearse una instalación fotovoltaica doméstica era que el real decreto impedía la contraprestación económica de verter el exceso de electricidad producida a la red en el autoconsumo.

Es decir, que aquellos particulares que produjeran más de lo que consumían y decidiesen volcar ese excedente no recibirían ningún tipo de pago por electricidad producida.

Para poder llegar a este extremo se hacía indispensable que el productor se convirtiera en empresario.

Por otro lado, en el caso de que una persona que produjese su propia electricidad decidiese disminuir la potencia contratada al ver que su producción la podía suplir no podía hacerlo.

Por último, se exigía a las nuevas instalaciones pedir un permiso a las compañías eléctricas antes de realizar la instalación.

Qué cambios aporta el Real Decreto de 2018

El nuevo Real Decreto Ley 15/2018 elimina la exigencia de pagar cargos y peajes para aquellas instalaciones de autoconsumo energético de origen renovable, cogeneración o residuos.

Uno de los primeros efectos que tendrá la nueva normativa será la de la simplificación de los trámites para la instalación de equipamientos de autoconsumo.

Mediante este Real Decreto solo existirán dos tipos de instalaciones que serán las de autoconsumo que no generen excedentes en la red y aquellas que sí que generan excedentes.

Estas últimas instalaciones tendrán un proceso administrativo para su tramitación un poco más complejo, pero podrán obtener ingresos a través de los excedentes que produzcan.

En la práctica esto conllevará que las instalaciones más pequeñas que sí que consumen toda su producción sin tener excedentes puedan dejar de pagar peajes.

Por el otro lado aquellas instalaciones que sí generan excedentes de energía y que antes no recibían ningún tipo de remuneración, podrán por fin empezar a ingresar por ceder a la red la energía producida.

Otra de las posibilidades que se abren con el nuevo Real Decreto es la de que por fin las comunidades de vecinos y propietarios puedan comenzar a realizar instalaciones colectivas para su propio abastecimiento e incluso volcar a la red aquellos excedentes que puntualmente puedan generar.

Pero no simplemente pueden ser beneficiados los propios vecinos de un inmueble. También lo podrán ser aquellos vecinos independientemente de su inmueble que se encuentren conectados al mismo transformador.

El punto que quizás va tener más relevancia a la hora de propiciar el despegue de este tipo de instalaciones es la eliminación de la obligación de instalar un equipo de medida normalizado para saber la energía solar producida y la volcada.

En la práctica esto obligaba a muchos propietarios de instalaciones a realizar un desembolso elevado para poder instalar los equipos obligatorios para esta verificación.

El siguiente punto interesante que aporta el Real Decreto Ley 15/2018 será que se permitirá la instalación de mayor potencia solar que la potencia contratada. Gracias a esta modificación un consumidor doméstico podría generar suficiente electricidad para alimentar baterías y en su momento utilizar esa energía de tal manera que fuera prácticamente autosuficiente.

Por qué el autoconsumo es una buena idea

La generación propia de electricidad a través de energías renovables como la fotovoltaica incide directamente en la economía de las familias y de los pequeños productores.

Por un lado, se nos permite reducir la factura eléctrica eliminando los altibajos de tarifa que se producen debido a las fluctuaciones de las materias primas con las que se genera.

Por otro lado, también es posible empezar a generar ingresos a través de una instalación cuando nuestro consumo es inferior a la producción, lo cual permite una amortización acelerada de los equipos adquiridos.

Por último y no menos importante la repercusión medioambiental de una instalación fotovoltaica permitirá reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que se producirían con una instalación convencional para calefacción o electricidad.

Ventajas del autoconsumo energético para los usuarios finales

Por fin los usuarios finales podrán ser libres de elegir la potencia contratada en el caso de tener una instalación propia de generación eléctrica.

Es evidente, como hemos indicado anteriormente, que la mayor ventaja es la de evitar el coste incremental de la energía que se produce debido a las fuentes utilizadas.

Además, en caso de corte de suministro en la red, nuestra propia instalación nos permitirá abastecernos durante un tiempo prolongado el caso de tener baterías o acumuladores.

Ventajas del autoconsumo para el medio ambiente

Cuando la producción energética se realiza a través de paneles fotovoltaicos la generación de gases de efecto invernadero se elimina completamente de la ecuación.

Es cierto que en la fabricación de estos paneles se genera gran cantidad gases de efecto invernadero, pero esta generación se invierte con el uso que se hace de los paneles.

La dependencia energética de los combustibles fósiles de nuestro país es elevada lo cual incide directamente en la calidad del aire de las ciudades.

Una mayor penetración de la energía fotovoltaica propiciará una disminución paulatina y constante de la contaminación los entornos urbanos.

Nuevas oportunidades que se generan para las empresas

Los principales beneficiados de aplicación de la nueva normativa serán aquellas empresas dedicadas al sector de las energías renovables.

España es aún un territorio con una escasa implantación de este tipo de tecnologías, lo cual hará necesario la creación de empresas que se especialicen en los diferentes pasos necesarios para la consecución de las instalaciones.

En casi cualquier ámbito que se estudie se puede cambiar el tipo de energía hacia una más respetuosa y por eso los nichos de mercado para las empresas son cada vez más amplios.

El empleo que traerá el autoconsumo

Como segunda derivada del incremento de empresas el sector será cada vez más útil la formación en energías renovables, encontrándose un gran filón de empleo en este sector puesto que además de por el cambio normativo también existe una prevalencia a nivel social por incorporarse a una economía descarbonizada.

Las previsiones de empleo de este sector económico son muy prometedoras incrementándose año tras año la necesidad de profesionales formados.

Como consecuencia de estas necesidades las personas que han recibido formación de este tipo verán mejoradas sus posibilidades de ser empleados, al mismo tiempo que se incrementan los salarios por la falta de personal disponibles para cubrir la demanda.

El mito del impacto ambiental de los paneles solares

Mucho se ha escrito acerca del impacto negativo en el medio ambiente de la fabricación de paneles fotovoltaicos por la utilización de metales pesados, tierras raras y consumo energético necesario en su fabricación.

Actualmente los paneles fotovoltaicos todavía no tienen un elevado nivel de reciclaje, pero la industria está buscando soluciones a los paneles que pasan a ser desechos.

También el saldo neto de la generación de electricidad con los paneles con unas emisiones “cero” compensan holgadamente aquellas emisiones generadas en su fabricación, teniendo en cuenta la elevada vida útil de estos equipamientos.

Hacia la red 2.0 o red descentralizada

El final del impuesto al sol traerá una nueva forma de entender la generación eléctrica. La llamada red 2.0 o red descentralizada que permitirá que todos los consumidores pueda ser también productores independientemente de su ubicación.

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